sábado, 20 de marzo de 2010

Libertad

Libertad


Su madre lo concibió soltera, su infancia lo entregó a la adultez, la educación lo soslayó sin restos, su barrio lo acogió sin peros, sus amigos lo acompañaron a sus enemigos, la droga lo embauco a la vida, la necesidad a un laberinto sin salida, el descontrol a una trampa sin juicios, la sociedad lo marginó sin dudas, la dignidad lo dejó desolado, su existencia no tenia tema, la delincuencia su oficio, el juez lo condenó considerándolo un peligro para el sistema, la soga al cuello su absolución a una vida más verdadera.

Sebastián Calderón.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que hermoso! =)
Creo que es el mejor que te leído...

Ricardo dijo...

Historia de muchos que nadie recuerda