lunes, 27 de octubre de 2008
soñe con el comunismo.
Me levante esta mañana con la intención de ser revolucionario, así que partí hacia mi nueva búsqueda, tomé la micro y me dedique a observar a la gente, me di cuenta que eran tan distintas las caras pero que en el fondo eran las mismas que hace veinte, treinta, cuarenta años atrás y que lo único que cambiaba eran sus ropas, luego le di una moneda a un actor que se subió a la micro hablando de diversidad, la única frase que me quedo fue “ entendí que hoy la vida es una opción” nosé pero me quedo dando vueltas en la cabeza, después de mirar los grandes rascacielos me di cuenta que muchos estaban tapando a las antiguas iglesias, luego le puse atención a las estatuas y monumentos y en una reflexión de profundidad concluí que la historia de chile no es mas que sangre disfrazada de gloria y que de los verdaderos hombres nunca se escribió mas de dos líneas si es que... ya estaba en san Diego a si que me baje de la micro apurado y expectante en el centro de santiago, crucé la calle llegue a una librería y pregunte si tenían el manifiesto comunista de Marx, la vendedora me sonrió y me dijo que si, que costaba dos mil pesos, yo me sorprendí y pensé sobre las paradojas del sistema capitalista donde todo se puede conseguir con un mínimo de poder adquisitivo incluyendo hasta su ideología contraria manifestada en un libro, así que saque de mi bolsillo al Manuel Rodríguez valla coincidencia utilizando a don Manuel para comprar el libro de Carlos Marx, nunca he entendido de donde salio la idea de trasformar a personajes destacados en billetes, tampoco sobre los criterios para determinar su respectivo valor. Para mi Gabriela Mistral debería valer mucho más que Arturo Prat nosé creo que estoy cayendo en el mismo juego. Bueno si fuera así, a Neruda, Huidobro, y a Parra, habría que ponerlos en el mismo margen y seria divertido intercambiar billetes del mismo valor pero con distintos personajes, es una cuestión de gustos nada serio. Bueno recibí el libro y emprendí mi viaje al conocimiento, a todo esto un libro polémico. Una persona desde su escritorio postulo lo que seria toda la política de un siglo hasta hoy basta abrir un libro de historia nomás. Bueno tome la micro llegué a mi casa con un poco de sueño deje el libro en mi velador y caí. Pero al despertarme me sucedió algo muy raro el libro ya no estaba en mi velador ni en ninguna parte, todavía estoy confundido si es que el libro me lo escondieron o que al final nunca lo compre, al parecer soñé con él, al parecer soñé con el actor, al parecer soñé con la micro con san diego, con la gente, con la vendedora, al parecer soñé con Carlos marx, al parecer soñé con el comunismo.
bolsillos llenos de nada
Bolsillos llenos de nada.
Con emoción miras los grandes rascacielos de la gran capital, con optimismo esperas la oportunidad de surgir, perdido estás entre el paisaje gris, inquieto te pones al pensar en que hacer esta noche, tranquilo la respuesta se la entregas al destino, nervioso avanzas buscando algún lugar donde poder descansar, nostálgico te pones al pensar en tu casa en el sur, derramas lagrimas al recordar a tu pobre vieja, cuestionas tu venida, extrañas a tus amigos y las pichangas de domingo, piensas en los animales y los ríos, cuentas los meses y los días, reflexionas acerca de lo que has logrado en este lugar, volverás a las andanzas y derroches, impotencia te da al saber que caes en la rutina, derrota te produce pensar que nada haz logrado concretar, llanto te provoca mirar a los sueños como se pierden en el basurero, arrepentimiento te provoca el pasado, buscas de eso que te ayudará a ahogar aquellos demonios que te acechan, mañana será otro día para volver a empezar, buscas la oportunidad de ganar otra vez, quizás volver a abrazar a tu viejita, regresar a la tierra que tanto te gustaba trabajar, pero por el momento te das cuenta que tienes los bolsillos llenos de nada, reniegas lo que pasó esa noche, rabia y pena infinita te causa asumir que nunca volverán esos días, pues tu viejita ya no está, y tu casa en el sur tampoco, vendiste todo para venirte a la capital y olvidar lo que ocurrió, estás borracho y lo sabes, mejor ve a buscar aquellos cartones y duerme en paz, pues mañana será otro día idéntico al de hoy.
Carlos campos.
Con emoción miras los grandes rascacielos de la gran capital, con optimismo esperas la oportunidad de surgir, perdido estás entre el paisaje gris, inquieto te pones al pensar en que hacer esta noche, tranquilo la respuesta se la entregas al destino, nervioso avanzas buscando algún lugar donde poder descansar, nostálgico te pones al pensar en tu casa en el sur, derramas lagrimas al recordar a tu pobre vieja, cuestionas tu venida, extrañas a tus amigos y las pichangas de domingo, piensas en los animales y los ríos, cuentas los meses y los días, reflexionas acerca de lo que has logrado en este lugar, volverás a las andanzas y derroches, impotencia te da al saber que caes en la rutina, derrota te produce pensar que nada haz logrado concretar, llanto te provoca mirar a los sueños como se pierden en el basurero, arrepentimiento te provoca el pasado, buscas de eso que te ayudará a ahogar aquellos demonios que te acechan, mañana será otro día para volver a empezar, buscas la oportunidad de ganar otra vez, quizás volver a abrazar a tu viejita, regresar a la tierra que tanto te gustaba trabajar, pero por el momento te das cuenta que tienes los bolsillos llenos de nada, reniegas lo que pasó esa noche, rabia y pena infinita te causa asumir que nunca volverán esos días, pues tu viejita ya no está, y tu casa en el sur tampoco, vendiste todo para venirte a la capital y olvidar lo que ocurrió, estás borracho y lo sabes, mejor ve a buscar aquellos cartones y duerme en paz, pues mañana será otro día idéntico al de hoy.
Carlos campos.
oscuridad en el valle onirico.
Oscuridad en el valle onírico.
Entre encanto y desencanto, así andan mis días en este pantano, cae sobre mis hombros el sollozo oculto del amanecer, el día se me escapa por la mañana y regresa burlándose de mi por la noche, entre ruinas y vitrinas se mueven mis inquietos ojos, perdido entre la bruma negra avanzo cauto, sin venganza ni horror contengo mi semblante decaído por el cansancio injustificado, risas falsas me rodean, tranquilas por la noche las envidias merodean, conejos cojos corren sin prisa pero con temor, desde arriba alguien los observa con precaución, espantosos episodios se estrenan en este lugar al día a día, placeres sin cordeles juegan a la escondida, nidos de mudos matan con los gestos y miradas, cobardes optan por la vida, lentamente se van acabando los minutos, la agonía se hace presente, ante nuestros ojos no existe ningún ser omnipresente, roñosas carretas aparecen en los negros caminos, poco a poco se va manchando el valle, el sol se está escondiendo, el cielo se pone oscuro y triste, la luna coqueta lo va lentamente encendiendo, la muerte hambrienta aparece comiéndose a la vida, así transcurren los momentos, de luto está el tiempo, anacrónicos relojes se sumergen en el agua, mientras los brutos disfrutan de esta bella desgracia. ( Carlos Campos)
Entre encanto y desencanto, así andan mis días en este pantano, cae sobre mis hombros el sollozo oculto del amanecer, el día se me escapa por la mañana y regresa burlándose de mi por la noche, entre ruinas y vitrinas se mueven mis inquietos ojos, perdido entre la bruma negra avanzo cauto, sin venganza ni horror contengo mi semblante decaído por el cansancio injustificado, risas falsas me rodean, tranquilas por la noche las envidias merodean, conejos cojos corren sin prisa pero con temor, desde arriba alguien los observa con precaución, espantosos episodios se estrenan en este lugar al día a día, placeres sin cordeles juegan a la escondida, nidos de mudos matan con los gestos y miradas, cobardes optan por la vida, lentamente se van acabando los minutos, la agonía se hace presente, ante nuestros ojos no existe ningún ser omnipresente, roñosas carretas aparecen en los negros caminos, poco a poco se va manchando el valle, el sol se está escondiendo, el cielo se pone oscuro y triste, la luna coqueta lo va lentamente encendiendo, la muerte hambrienta aparece comiéndose a la vida, así transcurren los momentos, de luto está el tiempo, anacrónicos relojes se sumergen en el agua, mientras los brutos disfrutan de esta bella desgracia. ( Carlos Campos)
mentalidad original.
Mentalidad original.
Similitudes pendientes, hambrientos de desidia, tranquilidad mentirosa, resentimiento, dile lo que sientes, aquella vez, aquella ansiedad, vuestros recuerdos que se pierden y aparecen como los amigos, incomprensión maldita, intentas que entren en tu mente, todo sería más fácil, todo sería más armonioso, las palabras con tus pensamientos no se condicen en un nivel completo, todo sería más sincero si las palabras fueran tan profundas como los pensamientos , o que los mismos sentimientos que a veces nos traicionan, o como aquella impotencia y fobia que nos persigue y a veces nos abandona, en aquellos instantes de luto y oscuridad, quisiera hablar de felicidad pero muchos mentirosos ya lo han hecho, pondría en jaque a muchos si la cambian por dinero, más la vida y el alma la venderían por acrecentar su ego, te pongo en la disyuntiva con clase, alguna vez haz sentido como la sangre que compartes se convierte en muerte, alguna vez tu existencia se ha llenado de dolor infinito, y las palabras y los hechos no tienen cabida, cuando el desencaje no te puede dar más señales, cuando sientes que tus versos no los entiende nadie, quisiera saber quien es el jefe de este mundo, todos quieren serlo y nadie lo será jamás, es una ironía fomentarte tu propia fama, en desdichas jaranas aumento mis emociones , con alcohol o lucido llevo a cabo mis creaciones.!
Sebastián Calderón.
Similitudes pendientes, hambrientos de desidia, tranquilidad mentirosa, resentimiento, dile lo que sientes, aquella vez, aquella ansiedad, vuestros recuerdos que se pierden y aparecen como los amigos, incomprensión maldita, intentas que entren en tu mente, todo sería más fácil, todo sería más armonioso, las palabras con tus pensamientos no se condicen en un nivel completo, todo sería más sincero si las palabras fueran tan profundas como los pensamientos , o que los mismos sentimientos que a veces nos traicionan, o como aquella impotencia y fobia que nos persigue y a veces nos abandona, en aquellos instantes de luto y oscuridad, quisiera hablar de felicidad pero muchos mentirosos ya lo han hecho, pondría en jaque a muchos si la cambian por dinero, más la vida y el alma la venderían por acrecentar su ego, te pongo en la disyuntiva con clase, alguna vez haz sentido como la sangre que compartes se convierte en muerte, alguna vez tu existencia se ha llenado de dolor infinito, y las palabras y los hechos no tienen cabida, cuando el desencaje no te puede dar más señales, cuando sientes que tus versos no los entiende nadie, quisiera saber quien es el jefe de este mundo, todos quieren serlo y nadie lo será jamás, es una ironía fomentarte tu propia fama, en desdichas jaranas aumento mis emociones , con alcohol o lucido llevo a cabo mis creaciones.!
Sebastián Calderón.
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