sábado, 20 de marzo de 2010

Luz De Gloria

                                                                      
Me dijo que se llamaba Luz,
mientras se subía la minifalda
como una perra que huele soledades,
y que para la moral sería escoria,
ofrecia sus servicios,
para los olvidados sin prejuicios,
a veinte mil pesos la hora,
¿Qué eliges tus vicios o la gloria?

Sebastián Calderón.

Oh Alberto.

Alberto, quiero confesarte que hoy pedí perdón, mire a los ojos del viejo Matías, y le dije me disculpara por no poder darle lo que merece, un hombre viejo, dedicado al trabajo toda su vida, sus arrugas son surcos que guardan sueños no cumplidos, que con lagrimas de sus ojos riega, poco fecunda la sociedad, abono ineficaz, para un ser que vive de dolor y de resignación, tan sereno cuando camina, el suelo no lo siente, tanta dulzura hay en sus ojos, es casi imposible mirarlos sin conmoverse, esas manos, que tanto han labrado, solo merecen caricias, atrás debería quedar el tiempo de palas, mangueras, rastrillos y otros utensilios, pero Matías, te juro que cuando tenga algo de poder, voy a convertiros en un rey, que domine todo lo que vea, te voy a entregar un lecho de seda, te vestiré de tinta y punta, te enseñare a escribir, para que escribas una carta a mis hijos, así podrán comprender que es bueno dar, que es sublime dar, hasta que duela, oh Alberto.

Cristobal Soto.

Friedrich Nietzche

¡Oh, super hombres, salvad las tumbas, depertad los cadáveres! ¡Ah! ¿Por qué el gusano continúa royendo?
La hora se acerca, la hora se acerca...
Tañe la campana, el corazón parece aún Fenecer entre
esterrores, el gusano roe la madera, el gusano roe el
Corazon ¡Ah, ah! ¡El Mundo Es profundo!

Friedrich Nietzche , Versos del Poema "Das Trunkene Lied" "El Canto De Embrieguez"
Libro " La Poesía Alemana" Neorrománticos,Realistas Y Simbolistas.

Jean Paul Sartre

Apostol

Mesías.

Si alguna vez se cumpliera la profecía y la realidad superará mis dudas,
la llegada del Mesías sería mi salvación,
le ofrecería mi vida a cambio de ser su discípulo,
y escribir mi propio evangelio.

Sebastián Calderón.

Maquina social

El desvelo y el sacrificio por los que están allá arriba, en sangre la condena de sus dioses, en silencio las historias del Mesías, el éxito y el deseo de vivír cómo Dios manda, el gobierno y el pensamiento de una ley que ordene, la justicia como fundamento de sus instituciones, el voto la secuela democratica, el sistema la carcel sin rejas, la muerte y el desangramiento completan la manda, la historia los abusuelve y los condena.

Sebastián Calderón.

Ella

Tú mi desazón
Tú mi fantasía
Tú mi desesperación
Tú mi camino al infierno

Sebastián Calderón.

Quedate

No me parezcas normal
No dejes de lado el entendimiento
No cierres el hipocampo
Abre tus ojos y cierra tus parpados
Quiéreme sin desganas ni tradición
Mírame sólo a mí
No busques consuelo ni certezas
Soslaya los vientos y las mareas
Quédate sin preguntas ni respuestas

Sebastián Calderón.

Amigo mio

Descripción de consuelo:
Un remoto prado verde, bordado de flores rojas, blancas y violetas, un pequeño y cristalino rio lo cruza, arboles que dejan caer sus ramas para rosar aquella verde y natural alfombra, montes imponentes, pequeños senderos trazados por gente que no conozco, una comunidad de casitas, pintadas de prendidos colores, habitadas por gente entrañable. Animales adornan el paisaje y dan cuenta de la existencia de un ser trascendente. Por las mañanas el cielo opaco se acerca al gris azulado, en el albor del medio día tímidamente se hace presente el sol con sus primeros rayos, es, en verdad, la niñez del nuevo día. Por la tarde una briza cruza transversalmente todo el prado, acariciando suavemente las flores que se menean de lado a lado, pero tranquilamente. Los animales pastan a la vez que miran alrededor, las gentecillas de las casas inician sus labores, algunos pintan en sus lienzos bellos rostros de mujeres de tersa piel, ojos oscuros, pelos lisos, lunares que son estrellas y grandes labios. En el fondo dibujan el paisaje. Nace el ocaso, todo se vuelve lentamente más opaco, hasta desaparecer a la vista, en ese momento en el cielo las primeras estrellas brillantes se muestran, de pronto despierta la luna, arropada por el reflejo del sol, solo ahí, en el rio se pueden distinguir luminosas estelas de agua, que en verdad son las fibras de su corriente. Los animales ya cansados, se tienden bajo los sauces, las luciérnagas juegan creyéndose pequeños astros, pequeños soles, pequeños universos, que veo desde mi balcón, cuando estoy preparándome para dormir, luego de guardar la pintura, la foto, el paisaje.

Cristobal Soto.

Libertad

Libertad


Su madre lo concibió soltera, su infancia lo entregó a la adultez, la educación lo soslayó sin restos, su barrio lo acogió sin peros, sus amigos lo acompañaron a sus enemigos, la droga lo embauco a la vida, la necesidad a un laberinto sin salida, el descontrol a una trampa sin juicios, la sociedad lo marginó sin dudas, la dignidad lo dejó desolado, su existencia no tenia tema, la delincuencia su oficio, el juez lo condenó considerándolo un peligro para el sistema, la soga al cuello su absolución a una vida más verdadera.

Sebastián Calderón.

Dolores sociales

Esquivo cómo la más bella, se paseaba cómo señor y dueño, sin suelos ni tronos, aseado de dolores, caminaba gritando a viva voz que el mundo le pertenecía, contaba las estrellas durante toda la noche, soleado y abrigado sin ropaje, a la deriva su locura, las botellas su cordura, sin más riquezas que su vida, la bajeza de esta sociedad perdida.


Sebastián Calderón.

Jamás

Jamás

Mi escondite la lectura incógnita
Mis vueltas de la vida sin apogeos
Mi soledad su beneficio de inventario
Su soledad cómo pretexto de compañía
La timidez y las apariencias cómo refugio
La rutina y el silencio de enemigos
El ambiente la ocasión perfecta
La omisión y el jamás nuestro destino

Sebastián Calderón.

Concepto

Definición.

De mi cuerpo borracho de soledades
Una vista de lince traicionera de tentaciones
Un olfato demasiado hostil
Un gusto amargo y mal agradecido
Un oído soberbio y a veces trabajólico
Un tacto delicado y tímido
Un alma y un espiríritu ausentes
Un supuesto corazón de caballero
Una mente engañosa y problemática

Sebastián Calderón